Octubre 2005
TEMA: CON MUSICA LAS CLASES SE TORNAN MAS ALEGRES
(Artículo de Rhona Statland de López del
periódico The Miami Herald del 17 de Sept, 2005)
Muchas escuelas en México enseñan
el idioma inglés utilizando reglas gramaticales complicadas que hacen
que los estudiantes se pasen conjugando verbos irregulares. Al final,
después de haber estudiado varios años, los estudiantes aprendieron muy
poco.
Sin embargo, hay una técnica
alternativa de aprendizaje del inglés que hace que el alumno goce la
enseñanza y sin tanto esfuerzo: la música.
Cantando canciones sencillas, los
niños y niñas aprenden a formar oraciones y a mejorar tanto su
vocabulario como la gramática, de una manera natural y placentera.
Yvonne Leonard, propietaria y
directora de INTERNATIONAL SCHOOL (Escuela Internacional de
Morelos) indica que cuando los niños cantan en un segundo idioma, ellos
se sienten con más libertad y tienen más confianza en ese idioma.
La Sra. Leonard ha integrado la
música como parte de su currículum porque tiene la convicción que a
través de la música los estudiantes de habla hispana hablan el inglés
con más fluidez. También les ayuda en otras áreas de su desarrollo,
ella comentó. Esto hace que los niños se sientan mejor con sus cuerpos,
estimula su auto-confianza y hace que logren un nivel cognitivo más
alto.
La música no solo es cantar. A los
estudiantes se les motiva a que vivan la música y toquen instrumentos
sencillos, adquiriendo mayor capacidad para la expresión y apreciación
musical.
La Escuela Internacional de Morelos
utiliza la música en el aprendizaje desde la edad de dos años. Se ha
demostrado que los niños y niñas, a temprana edad, que aprenden con
música, desarrollan sus habilidades para la lectoescritura. Los niños
pequeños son motivados a brincar, saltar y moverse con la música. “Si
un niño no puede saltar, esto puede indicar que el niño tendrá
dificultades en su escritura porque sus destrezas gruesas abren el
camino a las finas como es la escritura.” Sus habilidades finas deben
ser desarrolladas para que ellos adquieran destreza al sostener un lápiz
correcta y escribir legiblemente.
Las canciones también ayudan a
desarrollar las habilidades de lectura. El escuchar distintos sonidos
es la primera etapa de la fonética. Una vez que ellos capten diferentes
sonidos, los pueden relacionar con las letras.
Es muy importante, en especial para
los estudiantes de un segundo idioma, que diferencien los diferentes
sonidos de las palabras. Los de habla hispana a veces les cuesta
trabajo diferenciar palabras como “eyes” y “ice”, o “ship” de “sheep”.
A través de la canción, los niños pueden agudizar su oído para el idioma
inglés lo cual les ayudará en su pronunciación.
Debido a que se ha probado que la
música ayuda al aprendizaje, la Sra. Leonard no deja de buscar
programas de música. Los discos de Hap Palmer usan la música para
enseñar fonética y números. Su adaptación única del ritmo tradicional
“Hickory Dickory Dock”, por ejemplo, hace que los niños reconozcan los
números del uno al doce.
“El método de Palmer enseña las
habilidades básicas que un niño necesita saber en el jardín de niños”,
dice la Sra. Leonard. “Aprenden el alfabeto, las formas y los colores,
como también a sumar y a restar”.
La Sra. Leonard también utiliza los
discos Putumayo, que tienen canciones de Africa y Latinoamérica.
“Cuando cantamos una canción de un país”, dice la Sra. Leonard,
“enseñamos su clima, su cultura y su cocina”. El disco trae un
pasaporte con la bandera y el mapa de cada nación. Los niños también
aprenden de otros países a través de sus canciones tradicionales.
También pueden obtener buenos
hábitos de salud cantando canciones sencillas como ésta, Row, Row, Row
Your Boat, al cambiarle la letra a:
“Wash, wash,
wash your hands/Wash them in the sink/Use the soap and water well/Now
they’re clean, I think.”
La ESCUELA INTERNACIONAL DE MORELOS, usa la música de pre-escolar
a primaria, pero la música también se puede utilizar hasta la
universidad. En un reciente artículo del periódico El Universal, el
físico Gerardo García Naumis dijo que las partículas subatómicas
actuaban como ondas. “Como resultado, el fenómeno de la música se
aplica al comportamiento dentro de un átomo”.
García, quien es un investigador en
el Instituto de Física en la UNAM, dijo que es posible identificar un
instrumento musical por las frecuencias del sonido, de la misma manera
se identifica un átomo por la frecuencia de luz que éste emite cuando es
estimulado.
Vale la pena recalcar que García
estudió en la Escuela Nacional de Música en México y toca la flauta.
La música puede ayudar a la
enseñanza de varias materias, desde un segundo lenguaje a la física
cuántica. Al introducir la música a los pre-escolares y reforzarla en
toda la primaria, la ESCUELA INTERNACIONAL DE MORELOS, los esta
preparando a la apreciación de la música para toda su vida y lograr
éxitos en su vida académica.
Para mayor información sobre la
escuela, entre a la página: www.internationalschool.edu.mx
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